“Somos un matrimonio que llevamos 2 años en la escuela y tras hacer la prueba gratuita, nos encantó. La metodología y el ambiente, lo mejor”.
Esto da fe de que lo que hacemos importa, además de ser uno de los motores de que nos encante lo que hacemos y sigamos por mucho más tiempo.

“Somos un matrimonio que llevamos 2 años en la escuela y tras hacer la prueba gratuita, nos encantó. La metodología y el ambiente, lo mejor”.

“Yo era reacia a cantar delante de la gente, me daba vergüenza, vine a hacer la prueba gratuita y ya no me fui. Es como si el tiempo se parase”.

«Llevo 2 años en la escuela y empecé tocando la guitarra, me cambié a cante porque Joaquín no te enseña desde la técnica. Estoy en mi mundo con él».

«Creo que es lo mejor que he hecho en mi vida, para mí es una terapia total. Joaquín ha conseguido que me sienta super realizada y motivada».

«Llevo más de 2 años en la escuela y era reacio a cantar, soy bastante introvertido. Tengo sensaciones que hasta ahora no había encontrado»

«Vengo desde hace 4 años. Encima de aprender a cantar, venir aquí es como una terapia porque a través del cante salen todo tipo de sentimientos».

«Joaquín hurga dentro de ti y tus sentimientos para poder expresarlos y exteriorizarlos. Las clases son muy amenas y divertidas».

«Soy alumna desde hace unos años y empecé dando guitarra. He tomado muchas clases, pero esto es otra cosa, no solo compás o melodías».

“Hago 200 km para ir a la escuela, pero me vale la pena. Una clase con Joaquín es una experiencia. La escuela tiene una atmósfera muy flamenca”.

“Es una escuela mágica, tiene una manera de compartir todo su conocimiento alucinante. Las clases son como una vida paralela”.

“Llevo aquí 10 años, sabía tocar la guitarra pero con Joaquín aprendí lo que es el flamenco. Él podría estar dando conciertos y está aquí”.

“Además de lo que se aprende y el seguimiento, aquí somos como una familia, nos sentimos muy bien. Así que veniros y animaros”.
“Estoy muy contento porque aquí he aprendido a interiorizar poco a poco los compases y a disfrutar del flamenco como a mí me gusta”.

“Me siento muy bien, son muy buenos maestros, estoy deseando que llegue el día de venir aquí por el rato que se echa. Seguiremos”.

“La escuela está en Cataluña y yo en Valladolid, al principio hacíamos las clases por teléfono y luego vía Zoom. No cambio este rato por nada”.

“Encontré la escuela buscando por internet, hice la clase de prueba y me gustó muchísimo por la manera de enfocar y de enseñar”.
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